martes 25 de noviembre de 2008

De los aciertos e injusticias del colectivo

Es la noticia deportiva más importante del pasado fin de semana y aún no hemos aprendido... La alegría por que España ganara su primera Copa Davis a domicilio y que lo hiciera en un país tan complicado como Argentina parece dificultar la realización de un análisis más exhaustivo de los motivos por los que se consiguió dicha victoria.

Por nuestro tipo de sociedad, tendemos a encumbrar a un individuo por encima del resto. Es cierto que la importancia del individuo y su capacidad para afrontar determinadas situaciones es clave en el deporte y la vida. En el deporte este extremo nos lleva a considerar a un determinado deportista con la nomenclatura de "heroe". En esta eliminatoria le tocó a Fernando Verdasco.

Y es cierto que suyo fue el punto decisivo por ser el último. Pero, sin duda, no fue el más importante. Es curioso que en un deporte tan individualista como el tenis ganara el equipo que más se comportó como eso: como un equipo. ¿Algunas de las claves? A continuación las enumero:
- Mientras los argentinos peleaban individualmente por títulos hasta la extenuación (que luego en la eliminatoria los llevó a lesionarse) los españoles se concentraban como equipo en preparar la final.
- Rafa Nadal también fue grande y más que borrarse supo bajarse del carro de la épica para dejar a los que de verdad estaban bien.
- Emilio Sánchez Vicario colocó a cada uno en su puesto y supo guiarlos, ni un mal gesto ni una palabra más alta que otra.
- David Ferrer entendió que ésta no era su eliminatoria y aceptó su papel tras su derrota.

Verdasco seguirá considerandose "el heroe" de esta Davis pero me quedo con el partido de Feliciano: uno cero abajo, primera jornada, ambiente hostil y en frente el número uno argentino... Ese punto fue la clave. Seguramente sin ese punto el doble habría sido practicamente una condena y aún habiéndolo conseguido Verdasco habría sentido mucho más la presión pues una derrota habría sido definitiva... Funcionó el equipo frente a la individualidad...

Todo esto lo escribo el día en que "el conejo Saviola", que lleva dos años disputando unicamente minutos de la basura y algún partido de Copa, tiene la oportunidad de reivindicarse. Como dice el diario Marca: "es la hora de Saviola". El día que su equipo se juega un dramático pase a la segunda fase de la Liga de Campeones es cuando se le exige que juegue bien y, seguramente, que marque; aunque luego vuelva al banquillo. Que injusto es a veces el colectivo con el individuo...

jueves 30 de octubre de 2008

David y Rafa... las dos caras de una misma moneda

Me refiero a las dos caras del tenis español: David Ferrer y Rafa Nadal. Acepto que resulta casi imposible comparar al de Manacor con cualquier otro tenista español (de cualquier tiempo) e incluso con otros deportistas españoles. Pero lo cierto es que a veces por odiosas que sean las comparaciones nos sirven para comprender ciertas cosas.
David Ferrer es, en la actualidad, uno de las mejores raquetas del panorama tenístico nacional: a su endiablada velocidad y su potente derecha se une el ser uno de los mejores, si no el mejor, restador del circuito profesional. Ha llegado a situarse número 4 del mundo en el ranking ATP lo que habla muy a las claras, de todo su potencial (no es nada fácil situarse en el top 5).

Sin embargo el trabajo de David parece no ser lo suficientemente valorado ¿por qué? Quizás porque aún no ha sido capaz de dar su verdadera talla en un Gran Slam o cita importante... Quizás porque a veces es más carismático alguien que consigue un Gran Slam y lo recibe llorando que alguien que se ha mantenido durante muchas semanas en el top 5. Pero entonces... ¿qué le falta a David? Para mí la respuesta está muy clara: "lo que le sobra a Rafa Nadal: mentalidad".

El aficionado al tenis podrá ver muchos tenistas más técnicos, más vistosos y completos que Rafa pero muy pocos con su mentalidad. El aficionado al deporte en general (y ocasional seguidor del tenis) no encontrará a nadie mejor que Rafa pues su mentalidad, su lucha y entrega le aportan una tremenda "facilidad" a la hora de sacar adelante puntos claves en el devenir de un partido y eso, sin duda, lo hace inigualable. David por contra pierde la cabeza, se obsesiona, grita, hace aspavientos, se desespera... Y falla en los momentos clave.

El último fallo en primera ronda del torneo de Paris-Bercy lo que le impedirá estar en la Copa Masters de Shangai. Es curioso como en David y Rafa encontramos las dos caras de una moneda: de un lado el tenis técnico y depurado pero carente de corazón y, sobre todo, cabeza; del otro el tenis menos depurado pero apoyado en el sentimiento gladiador de un hombre que no se rinde. Quizás suene extraño pero creo que Ferrer debería dejar de lado todos sus objetivos para intentar ganar un Grand Slam. Quizás eso le aportaría las sensaciones y sentimientos necesarios para sentirse ganador y, sobre todo, capaz.

martes 28 de octubre de 2008

¡Viva el producto nacional!

Eto´o, Henry, Dani Alves, Sneijder e Higuaín... Dicho así parecen los nombres de algunas de las principales figuras de nuestra liga; y de hecho, lo son. Pero son además los autores de los goles que dieron la victoria a Barça y Madrid en la última jornada de liga. Entre ellos ningún español... De acuerdo que en la elaboración del juego ambos equipos (y sobre todo el Barça) se apoyan en el producto nacional (como Xavi e Iniesta) pero ya se sabe que "goles son amores" y la esencia del fútbol.

Mientras la mayoría de los medios hablan de la pegada del Madrid y del juego "dream teamnesco" (perdón por la expresión) del Barça, Joaquín cuelga un centro que remata de cabeza Mata y el rechace lo transforma en gol Villa... ¡Una jornada más el valencia líder!

¿Por qué se le tiene tan poco respeto al líder cuando no es uno de los dos grandes? Está claro que lo que no es mediático no vende y el Valencia no es mediático. Además sus estrellas tienen nombres demasiado fáciles de pronunciar: David Villa, David Silva, Joaquín, Baraja... Y sobre todo un entrenador, Unai Emery, que si bien puedo decir que por el trabajo visto en Almería no me estás sorprendido, sí me está demostrando que no hay que llamarse Ronald Koeman y haber logrado (como jugador) una Copa de Europa para el Barcelona para ser un magnífico entrenador.

El Valencia es el reflejo del trabajo bien hecho que se apoya, además, en el fútbol de los últimos campeones de la Eurocopa. Con entrenador nacional y mayoría de jugadores de nuestro país, el Valencia no sería un mal candidato para ganar la Liga y refrendar así que nuestro fútbol, el nacional, es tan bueno como cualquier otro y que, por tanto, hay que apostar por él. En el último partido del Valencia, ante el Recreativo, Villa, Joaquín, Mata, Angulo, Albelda, Albiol y Alexis salieron como titulares a los que después se sumó Carlos Marchena... Lo dicho ¡Viva el producto nacional!

miércoles 22 de octubre de 2008

La batalla dialógica del fútbol

Leo en Marca que el partido de hoy entre Atlético y Liverpool será objeto de una especial vigilancia por parte de la UEFA tras todos los acontecimientos sucedidos en el partido de Champions Atleti - Olimpic de Marsella y la posterior sanción y cierre del Vicente Calderón. No pienso entrar a valorar de quién fue la culpa de aquellos bochornosos acontecimientos ni si la sanción es justa o no; pero hay algo que es digno de mencionar...

Ayer mientras veía el Madrid - Juve mi madre, completamente indiferente al deporte (y mucho más si cabe al fútbol) y ensimismada en su mundo interior, tuvo que soltar una voz a caballo entre la sorna y la vergüenza ajena cuando oyó al locutor que narraba el partido decir tras el gol de Van Nistelrooy: "¡el asesino del área con su feroz instinto acudió para salvar a los blancos!".

Más "gráficas" si cabe son las palabras del minstro de Industria, Miguel Sebastián, para mostrar su apoyo al Atlético ante la sanción diciendo que "apoyamos a muerte al Atlético de Madrid". De nuevo la muerte y el fútbol relacionados en la misma frase... No hay que salir de la primera página de Marca para ver que "el Arsenal cañonea el crédito de Aragonés". Habría cientos de expresiones así en las primeras páginas de los principales diarios deportivos si buscaramos tan sólo una semana.

No seré yo quien diga que todos estos términos bélicos, agresivos, relacionados con la violencia, la lucha o el combate son el origen de los comportamientos violentos. Pero mientras desde los medios públicos se convierta el fútbol en algo de vida o muerte, los violentos seguirán encontrando razones para restar a esas expresiones su valor simbólico y aplicarlas con total practicidad en los campos de fútbol.

Prometo que mi próximo post será estrictamente de deporte...

jueves 14 de febrero de 2008

La vida... y el deporte

Cuando Vujadin Boskov dijo la célebre frase: "fútbol es fútbol" no era consciente de que, con el tiempo, se convertiría en todo un tópico manido e "hiperutilizado" en el mundo del fútobl. Parece claro, sin embargo, lo que pretende decir: el fútbol sólo puede explicarse dentro del fútbol; no se encuentran explicaciones externas a las cosas que dentro de él ocurren. Sin embargo sí ocurre, a veces, que "la lógica del fútbol" sirve para explicar la realidad cotidiana de la vida.

Es así que tal día como hoy, un futbolista "santo y seña" del madridismo se convierte en jugador vitalicio de ese club mientras que otro, que fuera antaño considerado "galáctico" y mejor del mundo en su posición, se destroza la rodilla ante un humilde Livorno y abre de par en par las puertas de su final (deportivo, se entiende). Dos polos opuestos de un mismo imán:de un lado Raúl, del otro Ronaldo.

Corría octubre del año 94 cuando en La Romareda, el maestro Valdano daba la alternativa a un niño de gesto avispado y ganador al que los vuelos de una camiseta histórica en el fútbol le hacían parecer todavía más niño. El olfato de gol, el oportunismo de estar siempre en el lugar adecuado y en el momento oportuno, y su sacrificio, le condecieron rápidamente los galones de su equipo. Los años fueron "exigiendo" a ese niño responsabilidades de veterano que asumía sin pesadumbre, realmente siempre fue un hombre en el cuerpo de un niño; y su caracter luchador y comprometido provocó que ante la necedad de algun entrenador, tuviera que jugar lejos de su hábitat natural: el área. Entrenadores, presidente, jugadores... Nadie como él ha representado al madridismo.

Dos años más tarde, en el 96, llegaba al Barcelona procedente del PSV holandés un joven brasileño, descarado y sonriente, que deslumbraría al mundo entero. Una potencia infinita, su letalidad frente a la portería contraria y un hambre voraz de gol y éxito le convertían en el mejor delantero del mundo. Todavía se recuerda en los vomitorios del Multiusos de San Lázaro, a aquel joven atleta que dejara para el recuerdo una de las más bellas carreras de obstáculos que se recuerdan. Pero quiso más, y marchó a Milán donde el deporte le enseñaría su cara más trágica: una lesión de rodilla que lo tuvo dos años lejos de su "lugar de juego".

En 2002 y con millones de españoles llorando los errores de un nombre recordado por siempre en la "historia negra" del fútbol: "Gamal Al Ghandour", este brasileño elevaba su figura a mito: se convertía en Pichichi y campeón de un Mundial tras dos años sin pisar un terreno de juego. La superación personal y la genialidad se unían en un nombre: Ronaldo.

Ese mismo año los dos delanteros se encontraban en el mismo equipo: un equipo llamado a hacer historia. Pero el genio había cambiado y los años de esfuerzo y sacrificio le habían concedido una manera distinta de entender la vida: el éxito ya no era tan importante como el carpe díem, se trataba de mantener vivo dentro de si aspecto formal de hombre al niño que nunca dejó de ser. "El 7" por su parte se ahogaba en una galaxia de placer, hedonimso y superioridad, completamente distinta al mundo terrenal donde había alcanzado su éxito. Así sus caminos se separaron definitivamente: uno seguiría fiel a sus colores y a sus principios de trabajo y exigencia que le llevaron a lo más alto. El otro volvía por sus fueros a la tierra donde con tanto mimo habían pasado dos años esperando su regreso (que no llegara a producirse)

Dos maneras distintas de entender la vida y el fútbol. Uno morirá perteneciendo a un club que se lo ha dado todo y por el que todo lo ha dado. Morirá como lo hace ahora: reivindicándose ante la costumbre tan española de enterrar (también en el olvido) a aquellos que tanto han dado por nosotros. El otro es hoy maltratado por el deporte y por su propia filosofía de vida, y siempre será recordado en el mundo del fútbol. El deporte, hoy de nuevo, los pone juntos en una misma portada, la vida los toma como ejemplo para explicar su propia idiosincrasia.

lunes 11 de febrero de 2008

La importancia del líder

El Balonmano, un deporte que me apasiona y que tengo la suerte de disfrutar gracias a que el BM Antequera disputa desde hace dos años la liga ASOBAL (considerada junto a la alemana la mejor del mundo), es un juego colectivo, uno de esos deportes que se denominan "de equipo" como el fútbol, el baloncesto y tantísimos otros. En todos esos deportes se considera que la suma individual de las aportaciones, cualidades o destrezas y también, por qué no, conocimientos de cada jugador, deben contribuir a la consecución de un determinado fin: normalmente ganar un partido. Por tanto el deporte, quizás os parezca una barbaridad, es un ejemplo de como se articula una sociedad.

Ya decía Albert Camus: "Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol". Aunque en este caso hablemos de balonmano me vale la frase del escritor franco-argelino para ejemplificar lo que decía en el párrafo anterior. El deporte es un reflejo de la sociedad; y en una sociedad en la que el individuo, día a día, es lo más importante, el deporte no podía quedarse aislado. Buscamos cada día en el deporte, en cada equipo, las mejores acciones individuales, el mejor jugador del partido, el goleador... Y despreciamos los movimientos de conjunto, las acciones que con o sin el final adecuado (normalmente el gol) son meritorias de ser observadas por el sacrificio colectivo que suponen, buscamos las acciones bellas, lo bonito... En el deporte como en la vida real... ¡cuánto nos equivocamos!

Sin embargo, y a pesar de todo esto, en estos días he reflexionado sobre la figura de un individuo clave dentro del colectivo: el líder. Mi reflexión viene por la ausencia de un jugador clave en el esquema del BM Antequera, sin duda el líder: Jorge García Vega. Pero es, el de Ponferrada, el líder del equipo no tanto porque sea el jugador con más calidad, el que mejor resuelva las acciones individuales o el máximo goleador del equipo. Lo es, sin duda, porque tiene el concepto de "colectividad" más desarrollado que el resto.

Jorge es el cerebro del equipo: manda la información necesaria mediante "impulsos" (en forma de asistencias o movimientos) a "los brazos" y "piernas" del equipo. Manda al corazón que siga latiendo y que lo haga al ritmo que él considera segun las necesidades del equipo, y lo miso hace con los pulmones. Así, es un individuo el que hace funcionar correctamente al colectivo. Desde hace unos días Jorge está lesionado (no es nada grave): el cerebro está parado. Y sin él, el corazón no late al ritmo que debiera y las extremidades funcionan cada una por su lado: el equipo se resiente.

Robinho es un gran jugador; si está bien sacará un par de asistencias de gol o los marcará él y resolverá el partido. Pero es sólo con los verdaderos líderes, como Guti, sobre el campo e inspirados para hacer bueno, con un pase genial, a cualquiera de sus compañeros, cuando un equipo puede ganar 7 a 0. No valen excusas, siete goles son siete goles. Hay que cuidar a esos líderes que guían al colectivo al éxito, no a los que juegan para su propio lucimiento de manera independiente. ¡Jorge recupérate!

viernes 1 de febrero de 2008

No tenemos cultura de selección

Es una idea que ha venido a mi mente estos días y con la que quería a empezar este blog sobre deportes. Hoy Luis Aragonés ha dado la lista de convocados para el partido amistoso del próximo dia seis de febrero contra Francia que se disputará en Málaga, y como siempre un revuelo de prensa, opiniones, blogs, etc., se han dedicado a comentar las novedades de la lista donde la más importante es Bojan Krkic (por cierto que no sé si acudirá o no al mundial pero lo cierto es que en propias declaraciones de Luis, ha sido convocado para evitar que pueda ser convocado por Serbia en el futuro) así como las ausencias (una vez más Raúl no está en la lista).

Continuamente se analizan las causas por las que nuestra selección de fútbol no consigue pasar de cuartos (si es que llega) en las grandes citas internacionales. Generamos más espectativas de las que luego somos capaces de cumplir, nuestros jugadores estan sobrevalorados, cuestión de mala suerte, no tenemos patrón de juego claro, nuestros seleccionadores no tienen ni idea... Éstas son algunas de las causas y razones que se emplean a menudo por los grandes analistas para explicar las causas de nuestros contínuos desastres. Yo, no entraré en este análisis.


Pero sí considero que hay algo decisivo y que a continuación quiero exponer, es la frase con que titulo el post: "no tenemos cultura de selección". Con esto no defiendo la opinión de algunos que hablan de que seamos un país más interesado por las competiciones de club: rotundamente falso. He visto delante de la televisión siguiendo un mundial o europeo, a gente que el resto del año no sabe ni en que división juega el C. D. Levante (con todos mis respetos hacia el Levante). Con "cultura de selección" me refiero a algo muy diferente en que incluyo a todos los ámbitos: seleccionador, futbolistas, prensa y aficionados.

Y es que cada convocatoria de la selección española es, para cada uno de esos ámbitos, una "oportunidad" de distinta índole: para el seleccionador la oportunidad de realizar probaturas en su equipo y variar a los jugadores convocados en lugar de formar un grupo consolidado y estable a la imagen de otras grandes selecciones (vease lo poco que han variado las plantillas de Francia o Italia últimas campeonas del mundo); para la prensa la oportunidad de vender muchos periódicos suscitando la consabida polémica de si tiene que llevar a uno u ot ro; para los aficionados la oportunidad de criticar al seleccionador en función de lo que diga la prensa al que cada uno es afín; y para los jugadores... para los jugadores simplemente no es oportunidad porque ellos sí que son jugadores de club, no de nación.

Con todo esto y a expensas de que, como con todo lo que ocurre en este país en que para que algo nos apasione primero tiene que triunfar y luego gustarnos (sería más lógico al contrario), España consiga por fin un logro importante y así desarrollemos desde el primero al último la susodicha "cultura de seleccion" os dejo con el debate de si Raúl o Krkic, Albelda sí o no, o lo "manta" que es Luis...



Fotografía: Lycos